
Vilanova de Prades
Al sur de la Conca de Barberà, en Tarragona, se encuentra la Sierra de la Llena y debajo, el pueblo de Vilanova de Prades.
El paisaje que le rodea es bastante accidentado debido a los riscos y barrancos que lo forman, pero le otorga un atractivo tan especial que ha convertido a esta localidad en un destino de vacaciones elegido por muchos.
El patrimonio arquitectónico y cultural de Vilanova es una muestra de las distintas épocas de la historia. Recorriendo sus calles se puede encontrar la Casa Consistorial, hoy reformada, pero que albergaba el horno de la población en el siglo XVII.
También destaca la iglesia barroca de San Salvador (s. XVIII) que se construyó sobre el templo románico original y de la que se conserva parte de algunos muros.
Adosada al cementerio puede verse la ermita de San Antonio de Padua, edificada en el siglo XIX por las mujeres que no contrajeron la peste, según explica la leyenda.
En la zona sur del pueblo, bajo una cueva, se encuentran los antiguos lavaderos municipales. Y en el camino que va hacia Cornudella de Montsant, la Font Vella, construida en el siglo XVI.
Los alrededores de Vilanova de Prades cuentan con un buen número de rutas de diferentes niveles para la práctica del senderismo y la bicicleta de montaña. Además de 400 vías de escalada de diversa dificultad.
Los cultivos más importantes de Vilanova de Prades son las patatas, las trufas, las castañas y las avellanas. De hecho, la localidad celebra cada año la Feria de la Trufa, con el concurso de perros truferos, los maridajes y las degustaciones; así como la Feria y Mercado de la Castañada.