
La Festa del Pi de Centelles
La Festa del Pi de Centelles, declarada Fiesta Patrimonial de Interés Nacional de Cataluña, es una de las celebraciones más singulares del país. Se celebra cada mes de diciembre y tiene su momento culminante la mañana del 30 de diciembre, cuando se tala el pino más majestuoso de la zona y se lleva al pueblo para ofrecerlo a Santa Coloma, patrona de Centelles. Este trayecto desde el bosque hasta el pueblo se convierte en un auténtico espectáculo, acompañado por el estruendo de disparos de trabucos y escopetas de avancarga.
Las raíces de esta fiesta se remontan a 1751, la primera referencia escrita que se conserva, aunque se cree que su origen podría ser mucho más antiguo. Algunos estudios sugieren que la tradición podría derivar de rituales paganos de fertilidad y regeneración de la naturaleza, relacionados con el solsticio de invierno y el culto a los árboles. Con el tiempo, estos elementos se cristianizaron y se integraron en la festividad de Santa Coloma, dando lugar al evento actual.
Hoy en día, la Festa del Pi de Centelles sigue siendo una celebración profundamente arraigada en el municipio, con una participación masiva y una combinación única de tradición, religión y espectáculo popular. Su importancia fue reconocida oficialmente por la Generalitat de Cataluña, primero en 1987 y posteriormente en 2010, consolidándose como un patrimonio cultural de gran valor.